―Por lo menos a mí no intentaron dejarme sin descendencia. ―Enarcó una ceja y ladeó la sonrisa. ―¿Todo bien por ahí abajo, amigo? Ella fue clara, haría que no te funcionara nunca. ―Kenji endureció el gesto.
―¿Para qué querías que subiera aquí? ―No hubo respeto, le habló como a su igual cosa que provocó más diversión en Barak.
―¿Cuándo dejarás de ser un cobarde, engreído y tonto? ―Kenji apretó con fuerza la mandíbula. ―No sé cuál sea la extraña relación que tienes con Julieta, pero de que revien