Laurel
Salí del taller a toda prisa, satisfecha de poder acabar con esto al fin, cuando encontré una nota en el suelo.
Con manos temblorosas, la recogí y, al leer, sentí como si me dieron un golpe tosco en el pecho.
Ayayay...
Esto sí que no me lo esperaba.
Sabía que ella usaría a Liadrek para chantajearme, pero no que llegaría a este extremo. Volví a leer, pero esta vez analizando cada provocación:
—¿Crees que he terminado con tu amado Wos-guía aún? —leí, con las palabras atropelladas debido a