El Final se Acerca.
El sonido metálico del corredor era distinto esa noche. No era el eco del viento artificial ni el zumbido de los sistemas de ventilación. Era el paso sincronizado de los Centinelas.
Selena lo supo antes de verlos. Su oído, entrenado desde niña, reconocía la cadencia exacta de esas máquinas humanas: precisas, frías, letales. Había cazado con ellos antes, y ahora era ella la presa.
El refugio tembló. Los sensores de movimiento se activaron en cadena, un destello rojo tiñó las paredes.
Damian se l