LARS
Cuando recobré la consciencia, la cabeza me daba vueltas, y todo era oscuro a pesar de que sabía que tenía los ojos abiertos. Sentía que estaba maniatado, y me tomó unos segundos darme cuenta de que una capucha me cubría la cara.
El bamboleo me dijo que me encontraba en un auto, y en ese segundo lo recordé todo: los tipos, Ulrik, los golpes.
Maldita sea, nos habían secuestrado.
¿Qué probabilidades había de ser secuestrado dos veces en menos de un mes?
Dios, subestimé mucho todo, y lo peor