ULRIK
Para algunos culpables la muerte no era el peor castigo, sino la vida, una llena de dificultades, de dolor, de sufrimiento y de tribulaciones, y eso era lo que le daría a las dos personas responsables de todo este desastre.
Bueno, eran cuatro, pero a uno no podía matarlo todavía, y con el otro estaba por divertirme.
La muerte era demasiado fácil para gente como ellos.
Tomé la mano de Lars y lo conduje con calma a una sala de pruebas.
Tras abrirse la puerta, el cuarto se iluminó y aparecie