LARS
Me asombró que incluso aquí tuviera un auto preparado, y al llegar al sótano, subimos.
—¿Kenji y Hakim no vienen?
—No. Les dije a dónde iba, pero no tienen que venir. Si hay algo sospechoso, nos vamos de inmediato, ¿entendido? No quiero que hagas locuras como salir del auto ni nada de eso. —Arrancó el motor y empezó a conducir por las calles de la ciudad—. Este auto está equipado con blindaje, así que si nos disparan estaremos seguros dentro. Si sales, te pueden volar los sesos.
Tragué ent