ELISSE
En un segundo estaba en aquel cuartucho, y un hombre desconocido me dio un golpe que lo hizo todo negro,
Cuando desperté me encontraba en un lugar oscuro, en movimiento, pero no podía moverme. Era como si estuviera encerrada en algo pequeño, con las manos pegadas a mi cuerpo. Ni siquiera podía abrir los ojos ni gritar y, de nuevo, a los pocos segundos todo se sumió en la inconsciencia.
En mi segundo despertar ya no estaba encerrada. Me encontraba en un sitio gris y frío, tenía mucho frío