Entonces, Oliver todavía tenía la esperanza de salir bien liberado de aquellas situaciones. Porque, si aún consideraba que prestigiar el nombre de su hermano era válido, era simplemente porque pensaba que podría volver a tener su vida de antes. Me pareció que era tan patético que no hice mención al respecto. Que él pensara que, después de todo lo que había pasado, podía llegar a volver a tener su antigua vida era prácticamente, insiste, de mal gusto, porque los medios de comunicación ya habían