La explosión sacudió los cimientos por completo de los túneles. Pude sentir la vibración en la silla que me tenía atada al suelo, como si la onda explosiva hubiese viajado por todo el lugar. Me golpeó el costado y la puerta quedó entreabierta. No podía asegurar exactamente qué era lo que había sucedido, pero estaba por completo fuera del control de Oliver, y eso me hizo sentir tranquila, porque fuese lo que fuese, era alguien que venía a rescatarme. Sabía que así era. Muy seguramente Nicolás ha