Alexander.
Me quedé sentado mientras mi hermana conversaba animadamente con un grupo de damas. Solté un suspiro, tomé mi móvil y vi una llamada perdida de Dean. Sin ganas de hablar con nadie, le mandé un mensaje rápido por WhatsApp: “No quiero que me molesten. Estoy cansado. Cualquier cosa, me avisas después de la tarde.”
Su respuesta llegó casi de inmediato: “Está bien, señor. Descanse, no es nada importante.”
Dejé el celular a un lado y cerré los ojos. El aroma fresco de las plantas y el air