Bianca 🌸
Cuando llegamos a la casa grande, Alexander parecía tan cansado como yo. El viaje había sido más largo de lo esperado porque, para variar, la mala suerte nos acompañaba. Una de las llantas del auto de Alexander se había ponchado, y tuve que llamar a uno de los trabajadores de mi abuela para que viniera a rescatarnos. Tuvieron que traer una grúa para cargar el automóvil, lo cual solo retrasó más nuestro regreso.
Entramos a la casa, y los empleados se apresuraron a preparar la cena al v