Un gemido suave escapó de los labios de Valentina al despertar. Su cuerpo sensible por la intensidad de lo que ocurrió en la madrugada. Un ardor sutil entre sus muslos, músculos adoloridos que recordaban las embestidas posesivas de Kaiser
Giró la cabeza en la cama king size, encontrando al vampiro a su lado, recostado contra el cabecero con un libro en sus manos pálidas. Él parecía inalterado: fresco, con su cabello oscuro perfectamente peinado y sus ojos carmesí escaneando las líneas con conc