Xylos colgó la llamada con un gesto lento, como si el peso de las palabras aún vibrara en su mano. Permaneció unos segundos inmóvil, escuchando el sonido lejano del agua en el baño, el murmullo suave de Vecka hablando con Cassian, esa mezcla doméstica que se había convertido en su refugio desde que la vida le dio algo más que una corona.
La puerta del baño se abrió, Vecka salió envuelta en una toalla, el cabello húmedo cayéndole por la espalda. Cassian iba en sus brazos, también cubierto con u