Tres días habían pasado desde la reunión con el consejo, y el ambiente en la manada Blackwood parecía distinto, más denso, más cargado de silencios que de palabras. Desde entonces, Xylos había hecho todo lo posible por evitar cualquier encuentro con Vecka. Se sumergía en los asuntos de su manada y empresa, las estrategias, las reformas internas, cualquier cosa que lo mantuviera lejos de ella… y de la tentación de buscar su voz. Apenas dormía. No podía permitirse el lujo de ser débil. Porque si