Cien años después
La mansión Blackwood se erguía imponente bajo el cielo de una mañana de primavera, bañada en una luz dorada que parecía bendecir cada piedra, cada ventana y cada rincón que había sido testigo de una historia épica. Cien años habían pasado desde aquella noche fatídica en la que Isabella Morgan, vestida de negro y con veneno en el bolso, había entrado en la fiesta de Ethan Blackwood con la firme intención de destruirlo. Cien años desde que el odio más puro y visceral había encen