El ambiente en el auto había cambiado cuando llegaron al jardín infantil por Gabriel. A pesar de la conversación tensa que habían tenido antes, Isaac intentó actuar con normalidad para que su hijo no notara nada extraño.
Cuando Gabriel los vio, corrió hacia ellos con una sonrisa radiante, extendiendo los brazos para que María José lo abrazara primero.
—¡Mami, papi! Hoy aprendí a hacer figuras con plastilina. Mira, hice un perrito —dijo, mostrando un pequeño amasijo de colores que apenas tenía f