Capítulo 94: Un miedo enterrado.
María José se sentó frente al doctor Rivas, con las manos entrelazadas sobre su regazo. Sentía el latido acelerado de su corazón en los oídos, pero intentó mantener la calma.
—Señorita María José —comenzó el doctor, con un tono sereno pero firme—, recibimos los resultados de sus exámenes y… quiero que sepa que hablaremos con total sinceridad.
Ella asintió lentamente, apretando los dedos contra su piel.
—Dígame.
El doctor tomó una carpeta y la abrió.
—Los análisis indican que padece la misma con