El resto del día es raro.
Hago cosas normales: limpio un poco, organizo ropa, reviso el guion de la escena que me mandaron para preparar, googleo entrevistas viejas de ese director para recordar cómo habla, cómo dirige, qué odia.
Rubi me observa en silencio un buen rato.
—Estás diferente —murmura mientras pelamos papas en la cocina.
—¿Diferente cómo?
—Más... despierta.
No respondo.
No quiero reconocer que algo dentro de mí se encendió desde que leí ese correo.
También reviso mi c