No fue inmediato.
No hubo titulares nuevos ni cámaras apostadas afuera del edificio. La noticia de su liberación se diluyó entre otros escándalos más recientes, como si el mundo ya hubiera decidido que nuestra historia pertenecía al pasado.
Y durante semanas…
No ocurrió nada.
Eso fue lo que empezó a inquietarme.
La primera señal fue tan pequeña que casi la dejo pasar.
—Mamá —dijo una tarde nuestro hijo mientras dejaba la mochila en la cocina—, no sé si decirte, pero creo que vi a Hellen hoy, cu