Al día siguiente luego de pensarlo mucho decidí que lo mejor sería hablar como adultos y enfrentar la situación antes de que se nos vaya de las manos. Aunque debido al pasado de locura de Hellen no puedo hacerlo sola.
Salí en mi auto hasta llegar a casa de rubi.
Tengo llaves así que entré sin más ya que sé que a esta hora Mateo trabaja.
La encontré en la cocina, sentada sobre la encimera con las piernas cruzadas y el teléfono en la mano, riéndose por algo que Mateo le había enviado. La luz de l