Hoy el día ha sido tenso. Estamos en la última semana de grabación de la película y Hellen estuvo filmando sus escenas finales.
Escenas emotivas, cargadas de sentimientos profundos que, evidentemente, no le están saliendo como deberían. Todos en el set estamos pendientes; las grabaciones están frenándose exclusivamente por ella.
Echo un vistazo al director. La vena en su frente parece que va a estallar.
—¡Es que no puedes hacer nada bien! —le grita, arrojando el guion al piso.
Todos nos asustam