Al día siguiente
Sol camina por los pasillos del hospital con una expresión de cansancio y un claro mensaje en el rostro: “no me hablen, no estoy de humor”. Mientras avanza, alcanza a escuchar - sin querer- la conversación de dos auxiliares de laboratorio.
- ¿Has oído? La familia Durcker está buscando a la salvadora del señor Durcker… -susurra una de ellas, bajando la voz- . Dicen que esa chica podría ser la próxima esposa del señor Durcker.
Sol continúa caminando, pero al escuchar lo último se