Matías, tú ve con ella.
Horas más tarde
Tras la conversación en la playa, Michael y Matías recorrieron el pueblo costero. Compartían historias de sus vidas. El sol de la tarde pintaba el cielo de tonos dorados cuando, paseando por el malecón, Matías se detuvo frente a una tienda de artículos deportivos. Su mirada se clavó en una fila de tablas de surf, y sus ojos brillaron con un entusiasmo adolescente e irrefrenable.
—¿Quieres entrar? —preguntó Michael, siguiendo su mirada. La respuesta fue un gesto entusiasta, y amb