Estos días, Alicia dejó pasar el tiempo, maquinando con calma su próximo plan. Días atrás había recibido la invitación al banquete de bienvenida para Michael, así que se dedicó a buscar el vestido perfecto: necesitaba causar una impresión impecable como la futura señora Durcker.
Pero esa mañana entendió que no podía seguir esperando.
La felicidad —su felicidad— no podía escaparse de sus manos.
Así que decidió ir al hospital.
Era momento de poner en marcha su plan… y descubrir quién era esa chic