Tin Tin y su juguete.
Un fuerte estruendo despierta a Sol, quien dormía plácidamente en su habitación. Sobresaltada, se incorpora de golpe y encuentra todo envuelto en oscuridad. Da unos pasos a ciegas y, de pronto, se golpea los dedos del pie contra la esquina de la cama.
—Ugh… —gime de dolor mientras se soba los dedos.
Respira hondo para calmarse y, finalmente, encuentra el interruptor. Cuando enciende la luz, el cuarto se ilumina con un tono cálido que solo resalta el silencio extraño de la madrugada.
Toma su cel