Encárgate de investigar.
Después de una tarde entera de compras y risas con Matías en el malecón, regresaron a la villa cargados de bolsas. El aire fresco de la noche comenzaba a caer sobre la casa.
—Voy a guardar esto en mi habitación —anunció Matías, tomando sus paquetes. Antes de desaparecer por las escaleras, se volvió—. Y tú, no lo olvides: ve a la habitación que te dijo mi tío.
Sus palabras actuaron como un recordatorio instantáneo. Michael asintió en silencio. Con un nudo de anticipación en el estómago, subió lo