Mundo ficciónIniciar sesiónZafiro Evans, nieta del mismísimo Lucifer y princesa de la especie más temida y respetada en un mundo futurista que había sido devastado por una guerra entre países. Ethan Dark, el alpha lider de los licántropos, y Lucían Demian, el señor de los muertos, están decididos a conquistar el corazón de Zafiro que ha pasado por situaciones muy dolorosas por las cuales se rehúsa a volver amar aunque se trate de sus dos compañeros de vida. ¿Acaso un corazón frío puede volver amar? Ethan y Lucían deberán demostrar que son dignos de llamar esposa a una futura reina, a una mujer que no espera que la salven, a una princesa cazadora en busca de sanación y venganza.
Leer másZAFIRO—Te ha preguntado donde están— hablé dándome la vuelta para mirarlo directamente a los ojos cuando estuve casi dopada con el aroma del alpha al mismo tiempo que me soltaba de su agarre.— No quiero evasiones del tema y mucho menos que me salgas con alguna estupidez.Había necesitado un momento entre los brazos del alpha en el cual recorde que Khail era una amenaza para mi ascenso al trono y su padre lo era aún más así que no podía darme el lujo de que el pasado revoloteara en mi mente, no cuando solo quería cobrarme una vida arrebatada sin siquiera haber nacido.—Están en tu habitación en el palacio de Indonesia— respondió por lo bajo y fruncí mi ceño. ¿Cómo demonios era que él y su padre lograban burlar la seguridad de los lugares más custodiados en el mundo?— Mi padre los quería para conocer tus debilidades pero no hubo nada en cuanto a ti que fuese físico y que le ayudara, por eso publicó tu expediente.Necesitaba urgentemente hacer ajustes en el sistema de vigilancia porque
La brisa del monte corría helada pero ese no era problema alguno para mí o para mi equipo. Las vistas desde la cima eran impresionantes y el olor de cierto individuo se tornaba mucho más fuerte a cada paso que dábamos hacia el centro de la cumbre.Necesitaba capturarlo lo más rápido posible porque tenía el presentimiento de que solo él podría decirme quién fue esa persona que entró a la bóveda así que mi equipo se había dividido con el fin de acorralarlo por lo que no tenía otra escapatoria más que la muerte entre mis manos y no lo dejaría huir ésta vez.—¿Así que ahora es oficial?— preguntó Jim a mi lado y fruncí mi ceño al no saber de qué me hablaba.— Vas a casarte.Ninguno de mi equipo se lo creía, es más, si no fuera por la joya en mi dedo estaba segura de que se echarían a reír en mis narices por que mi equipo élite se trataba de 40 personas que me conocían lo suficiente como para saber que no me comprometería así nada más y esta noticia había sido una completa bomba porque a pes
ZAFIRO —¡Zafiro!— ese maldito grito me hizo despertar de golpe y frunci mi ceño al escuchar los pesados pasos dirigiéndose a la habitación en la que estaba con los dos idiotas que se habían despertado tan alarmados como yo.— Maldición, mujer, esto es grave— gruñó mi hermano abriendo la puerta de golpe sin importar que estábamos en ropa interior.—¿Quieres calmarte?— le gruñí de vuelta pero a él no le importó, en su lugar, corrió para tomar el mando del televisor y me quedé estática con lo que vi.—¿Podemos confiar nuestro futuro en una mujer inestable?— se veía como subtítulo en las noticias mundiales y pasé un trago grueso.Mi expediente había sido publicado por completo y allí mencionaban desde los cinco mil asesinatos de sangre negra desde que comencé mi labor como princesa hasta mis adicciones, los intentos de suicidio por depresión y mi estado de salud mental actual. Esto no sería bueno para mi imagen como monarca ante el mundo ya que muchos desconfiarían de mis capacidades pero
ETHANMi alma se partió en mil pedazos al igual que mi corazón al escuchar esas palabras dichas en un tono demasiado frívolo y pasé un trago grueso aceptando ese hecho. Sin embargo, algo en su mirada me dio esperanza, porque sus cuatro orbes de ese color azul tan hermoso, expresaban anhelo y deseo.—Bien...— susurré queriendo irme de allí lo antes posible porque no era capaz de seguir mirándola a esos cuatro orbes que me tentaban a abrazarla con fuerza para dercirle al oído que estaría para ella aun si no me quería en su vida pero era demasiado duro aceptar que estaría condenado a desearla y amarla sin que me permitiera una vida a su lado, preferiría morir.—Déjame terminar, alpha— me interrumpió desviando su mirada detrás de mí y bajé mi mirada al suelo frunciendo el ceño al sentir demasiado dolor en el pecho junto a un nudo en mi garganta que no me dejaba respirar con normalidad pero hice el esfuerzo de seguir escuchando sus palabras sin importar que en ese momento solo quería apart










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