Mundo ficciónIniciar sesiónLa música vibraba en el aire como un pulso constante.
Las luces del club parpadeaban en tonos azulados, mezclándose con el murmullo de las risas, el olor a alcohol y perfume caro. Emma se movía entre la multitud con un vestido corto de satén negro y una copa en la mano. Reía, bailaba, intentaba convencerse de que estaba disfrutando la noche.
Pero en realidad, solo estaba huyendo de sus pensamientos.
No podía dejar de pensar en Violeta. En cómo







