Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer entró tímido por las cortinas del dormitorio, bañando el suelo con un resplandor cálido y dorado. La casa se hallaba en silencio, excepto por el suave zumbido del viento que se colaba por las rendijas y el ronroneo distante de Atenea, que ya deambulaba por el pasillo en busca de atención.
Violeta despertó con esa sensación extraña de estar viviendo un sueño ajeno. Llevaba apenas una noche bajo el mismo techo que Liam y, aunque no había pasado nada fuera de lo común, el ambi







