Mundo ficciónIniciar sesiónHope Rothwell no podía concentrarse.
Las palabras del profesor se deslizaban frente a ella como una corriente incesante de letras sin sentido, mientras su mente saltaba una y otra vez hacia el recuerdo de la llamada con su madre.
¿En qué demonios estaba pensando?
“Quiero pasar tiempo con el chico que me gusta”, repitió mentalmente, hundiéndose en la silla.
Había dicho el nombre de Eugene. Nada m&aa







