Maya sintió que el suelo se movía bajo sus pies. Miró a Alessandro y vio en su rostro una mezcla de dolor y furia que nunca antes había presenciado. La revelación de Vincenzo no solo reescribía su historia personal; redefinía la naturaleza misma de su unión.
—¿Qué estás diciendo, Vincenzo? —preguntó Maya, su voz temblando por primera vez—. ¿Que Alessandro y yo somos el resultado de un plan trazado por dos personas que se amaban en secreto?
Vincenzo asintió, sacando un pequeño sobre amarillento