Capítulo 23 – El Peso de la Verdad.
Narrador.
Gabriela aceleró por la avenida, el rugido del motor un eco de la furia que le quemaba las venas. El SUV negro que la había seguido desde el hospital ya no estaba en su retrovisor, pero su presencia seguía allí, un peso invisible que le apretaba el pecho. La ciudad era un borrón de luces y sombras, el olor a jazmín y asfalto húmedo colándose por la ventanilla abierta. Sus manos, aún temblando en el volante, eran un recordatorio de lo cerca que había estado del peligro. Pero no era mie