―No eres una superheroína con superpoderes. ―Alzó las manos frustrada. ―Está bien que ames a las personas, que ayudes, pero que todo sea dentro de tus capacidades. Fue estúpidø lo que has hecho y cualquiera te lo diría. ―Negó decepcionada. ―Hay una línea muy delgada entre ser una persona de buen corazón y ser una ridícula imprudente. Llevas un pie en la segunda.
―¿Cómo puedes decirme esas cosas? ―Osiris la miró con incredulidad. ―¿Tú la habrías dejado sin más?
―En estos casos, no podemos ju