―Nena… ―Ana le arrebató el móvil de inmediato y fue ella quien abrió la llamada.
―Quiero que empieces explicando qué coñø haces llamando a mi marido, ¿No te dejé las cosas claras ya una vez?
―No estoy para lidiar con mujeres posesivas e inseguras, pásame a Grimaldi.
―Mira pedazo de mierd…
―¿Qué pasa, Caroline? ―Kalen le quitó el móvil a su mujer. ―¿Por qué llamas? ―No permitió que su mujer se levantara.
―Tenemos que hablar, hay problemas. ―Aquello estremeció a Kalen como nunca antes,