Luciana intentaba no llorar, pero era inevitable, en su corazón la lucha interna entre sus nuevos sentimientos y la lógica sobre Ferraro, se enfrentaban en un duelo.
Dario la miró, la furia se había desvanecido, reemplazada por una profunda tristeza y la comprensión de que su vida estaba realmente en juego. No por la bala de un enemigo, sino por la traición de la mujer que amaba si él fallaba en su confianza.
— Si yo te hubiera mentido, no estarías viva. Te habría eliminado antes de que te conv