Mundo ficciónIniciar sesiónEl invierno romano se había asentado con una severidad inusual, cubriendo la Ciudad Eterna con un manto de escarcha que parecía intentar congelar los ecos del escándalo que aún resonaba en cada esquina, desde las plazas de mercado hasta los pasillos alfombrados del Palacio Quirinale.
Habían pasado semanas desde que el suelo de mármol de San Juan de Letrán se tiñera de carmesí, y el mundo que Stefano Greco creía haber tejido con hilos de acero y seda ya no existía.
La caída del Capo no fue un evento silencioso, fue un cataclismo mediático y político que la prensa internacional bautizó como El Juicio de la Sangre, una herida abierta en el corazón mismo de la institucionalidad italiana.
La purga comenzó apenas cuarenta y ocho horas después de la tragedia, impulsada por una indignación pública que amenazaba con incendiar las calles si no se daban respuestas inmediatas.
Las grabaciones filtradas por Alex y Elena, aquellos audios donde la frialdad de Greco se m







