Mundo ficciónIniciar sesiónAquella tarde, un sol de invierno, pálido y anaranjado, se filtraba por la ventana, proyectando sombras largas sobre el suelo de madera, Luciana estaba despierta, apoyada en varios almohadones, con el rostro todavía un poco demacrado pero con una claridad en sus ojos que Darío no veía desde hacía meses.
Observaba con una sonrisa tenue cómo Darío, con una concentración casi cómica, intentaba limpiar las hojas de una planta de interior con un paño húmedo.
— Pareces un jardinero co







