Cindy
El coche avanzaba con un rugido sutil por las calles iluminadas. Yo estaba sentada a horcajadas sobre Bruno, sintiendo el calor de su cuerpo a través de la fina tela de mi vestido. Su móvil empezó a vibrar.
Me alejé en mi posición mirándolo. Bruno era un hombre solicitado.
Él permanecía imperturbable, mientras contestaba, con la mirada fija en el frente, aunque su otra mano se aferraba con firmeza a mi cintura, estabilizándome. Mientras el sonido grave y áspero de una voz masculina emergí