Bruno
Teníamos más de ocho horas bajo el bunker. Habíamos hablado demasiado, comido y tomado un momento para dialogar de ciertos movimientos del negocio. Y luego vuelto a intercambiar las inquietudes de Thor.
El humo de su cigarro se disipaba lentamente en el aire mientras escuchaba lo que me decía, desgranar los detalles del plan con precisión casi quirúrgica.
Nos movimos de mesa a una llena de documentos. Thor, siempre metódico y calculador, continuaba hablando mientras desplegaba unos doc