En ese momento, la puerta del salón se abrió y el sonido de pasos apresurados resonó en el pasillo.
Sofía estaba allí, al otro lado, decidida a entrar. Claudio sintió un golpe en el pecho al verla.
-Paolo. ¡Hola Claudio! - saludó de forma sarcástica, miró a Claudio y luego a Paolo y se acercó a el.
-¿Ya te contó Claudio dónde estuvo todo este tiempo? -dijo ella mirando a Claudio.
Un silencio pesado se instaló entre los tres.
-Sal de aquí Sofía. Esté es un momento íntimo, familiar y tu no perten