El aire en el territorio parecía haberse espesado, como si la misma naturaleza contuviera la respiración, preparada para un evento que todos sabíamos que llegaría. La manada estaba en vilo, y cada sombra parecía esconder algo más que solo oscuridad. Era como si el bosque mismo se hubiera vuelto cómplice del miedo que nos invadía. Podía sentir esa tensión latente, esa energía cargada que electrizaba la atmósfera y hacía que todos los sentidos se agudizaran.
Las reuniones en el claro se habían vu