Petya se está dejando morir.
La luna fue llevada a una habitación pulcra y amplia, el Alfa ya se encontraba ahí cuidando de sus gemelos, ellos estaban en su cuna, dormían plácidamente después de haber comido.
— Cariño, ya estás aquí, ¿Cómo te sientes, dime?
— No lo sé, creo que todavía la anestesia no se me ha pasado. ¿Cómo están los cachorros? ¿Están sanos?
— Si, el pediatra dijo que tienen perfecta salud. Me gustaría nombrarlos, es tiempo de que tengan una identidad. Al cachorro lo llamaré Damián, y a la cacho