La reina ha sido vengada.
Para cuándo Joshino despertó, su cachorro ya había nacido, y ya habían llevado a Alaska al hospital.
Estaba muy avergonzado por haber dejado a su luna pasar por ese momento de dar a luz sola, no tenía palabras para disculparse.
El de inmediato fue al hospital, Alaska ya estaba en una habitación, ella dormía exhausta de tanto pujar y soportar terribles dolores.
— Vaya, hasta que despertó el bello durmiente. Quién iba a decir que te iba a acobardar en un momento tan importante, Joshino.