Leonardo y Joshua, Alfas Rivales.
Arriba en las habitaciones, Damiano entraba al cuarto de su luna, la encontró durmiendo con las manos en su barriga, los cachorros estaban creciendo muy rápido.
El Alfa se quedó observándola desde su lugar, ella se veía tan bella. La había extrañado tanto, ahora por fin estaba de regreso a su lado. El Alfa se acercó, se metió a la cama y la abrazó a su cuerpo. Quedándose dormido también.
El lobo abrazaba la barriga de la puma, era la primera vez que sentía a sus cachorros.
(...)
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