Unos cachorros muy curiosos.
Los cachorros entre su relajo alcanzaron a escuchar la voz de su imponente padre llamarlos.
— !Papá vino, está aquí por ustedes!
— !Joshino, tu padre ya está aquí, ven aquí cachorro!
Los tres cachorritos Salvatore corrían hacia su padre que se había hincado en una pierna, ellos lo abrazaban y se le subían por todas partes, parecía el lobo de la película de caricaturas lleno de cachorritos por doquier.
— Basta, basta, van a tirar a su padre. Ya estamos aquí por ustedes, comportense.