Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire de la clínica del Praetorian Vigil se sentía como una soga apretándose. Elara se vistió en silencio, evitando la mirada de Dante, que permanecía sentado en las sombras con el arma descansando sobre sus rodillas.
— No puedes quedarte aquí esperando a que Alejandro envíe a su equipo de limpieza — dijo Elara, rompiendo el mutismo mientras se ajustaba una chaqueta de cuer







