Sofía apretó los labios al contemplar la escena, parecía como si ella internamente estuviera luchando contra la idea de quitarle a la niña a su madre, de tomarla de regreso a sus brazos, donde estaba segura, de verdad.
—¿Cómo te sientes? —preguntó finalmente viendo a su madre.
Larissa la miró, sus ojos estaban llenos de lágrimas contenidas, quizá un poco de arrepentimiento, o una mala imitación de él.
—Quizá, por todas las cosas horribles que hice, por todo el daño que te hice, quizá por eso el