Capítulo 123 «La justicia del cielo»

El intento de acercamiento de Miguel se interrumpió con la llegada de los policías, pero el caos estaba lejos de terminar. Clara, con los ojos realmente rojos color sangre y una furia que rivalizaba con la de Miguel, vio a los oficiales entrar y supo que su fuga temporal había terminado. Pero no estaba dispuesta a rendirse.

En un acto de puro cálculo desesperado, empujó al niño, que aún lloraba desconsolado, directamente contra el pecho de Martín.

—¡Tómalo! —le escupió, aprovechando la confusión mientras Martín, por instinto, recibía al pequeño.

Ese segundo de distracción fue todo lo que necesitó. Como un relámpago, Clara esquivó a un sorprendido policía y salió disparada por la puerta abierta del apartamento. Sus ojos habían localizado las llaves del auto de Martín, que él había dejado descuidadamente sobre una mesa de entrada en su prisa por seguir a Miguel.

—¡Alto! —gritó uno de los agentes, pero ella ya estaba en el pasillo.

Martín, con el niño en brazos, maldijo entre dientes.

—¡
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Elizabeth Estrada SaldañaBueno al fin paso algo interesante
Digitalize o código para ler no App