Al llegar al edificio el silencio se instaló entre Nick y Darius después de la palabra de compromiso que se había hecho en el club.
Ambos dejaron el auto y caminaron hacia interior del edificio, guardaron silencio mientras las puertas del ascensor se abrían, Darius asintió lentamente, sintiendo una vez más el peso de la responsabilidad que acababa de aceptar. No era solo proteger a una persona; era proteger el corazón de su hermano, el último fragmento de felicidad genuina que le quedaba a Nick