La música en la discoteca era un latido constante, un ritmo que se colaba en la sangre y hacía olvidar, por instantes, que existiera un mundo más allá de las paredes reverberantes. El grupo Moretti ahora ocupaba su mesa VIP como un pequeño reino de elegancia y poder en medio del caos controlado. Isabella intentaba relajarse, dejándose llevar por la conversación con Daniel, pero sus ojos, entrenados para escanear peligros, revisaban el ambiente cada cierto tiempo. Carter y Arthur, ahora a su lad